Silencios nocturnos (entre palabras, sueños, ricas incertidumbres y deseos)
Y, otra vez, me hallo aquí sentado frente al pc, tras casi dos horas de arduo trabajo nocturno para poder tener todas las cosas "al día" (caigo en cuenta de que resulta casi irónica esa expresión cuando tengo que terminarlas, precisamente, por la noche). Estos no sé cuántos días de pandemia y la suspensión de tantas actividades presenciales nos ha obligado a este confinamiento que hemos asumido de manera bastante estricta desde un principio, aunque ahora ya empecemos a tomarnos ciertas licencias cuando la situación pareciera pintar peor. Creo que es normal cuestionarse todo: odiar al mundo, volver a amarlo, querer salir corriendo sin mascarilla por la calle... retomar un poco de esa vida que antes considerábamos cotidiana y que ahora se ve absolutamente mermada en torno a esta situación que a nadie deja sin ninguna consecuencia. Compatibilizar la dinámica familiar con las actividades laborales ha sido un completo desafío. Claro, la parte linda de todo esto es que, efectivame...