Every other day.
Me encanta el olor a esa brisa húmeda y fría que recorre Londres mientras caminas por el otrora Queen's Walk. Ahora que se ha ido Elizabeth II, ¿pasará a llamarse King's Walk? Me encanta sentarme y mirar a través de las ventanas humedecidas en las cuales se refleja la mirada de la gente que mira la nada. Recorrer Londres en medio de esa medieval oscuridad invernal que resulta tan romántica. ¿Cuál será el paradero? ¿Dónde debo bajarme? Seguro que aquí no se toca el timbre y te parará donde tú quieras, sí, ahí, a mitad de la cuadra, como la señora Jovita que se le ocurre ese punto exacto y no otro. ¡Y pobre que no le hagas caso! Seguro que... ¿seguro que sé dónde estoy o dónde tengo que ir? Me duele el estómago mientras miro la ruedita famosa esa, que parece quieta cuando en realidad no lo está. ¡Se mueve! Y lo sé porque me he subido, he visto London from above. ¡Qué maravilla! Vi a la reina tomando tecito, parece que era Twinnings de limón y jengibre. ¡La vi! ¡La vi! ¿No me creen? Pues, no me crean. Me da lo mismo lo que piensen. Me da lo mismo que me miren con esos ojos de cordero degollado... no le llegan ni a los talones de esos majestuosos corderos magallánicos que luchan en la incertidumbre de ese clima patagónico que a veces resulta tempestuoso. Ustedes no son nada, que les quede claro.
El bus se detuvo en el siguiente paradero. ¿Por qué se demora tanto? Pasajeros... hay que llenar la máquina, hay que combatir el virus. Y se sube el caballero de siempre, ¿por qué habla en español... y tan mal español, por lo demás? Miro a todos lados. Tengo los lentes empañados por la mascarilla de mierda que todavía no quieren quitar. Hay que combatir el virus con ese aerosol de olor ambiental que me pica la nariz. ¿Lavanda? ¿Vainilla? Eso no combate ni las bacterias que tienes en las orejas, mate. Pide dinero. Lo odio, de verdad que lo odio. Esa voz rasposa. ¡Lo odio! ¿Una monedita, amigo? ¡No soy tu amigo! Además, no estás limpiando ni una mierda. Pero insiste. Subo el volumen a la música. I would've stay at home cause I was doing better alone. Miro por la ventana otra vez. Ya no llueve, nunca llovió, solo era vapor. ¡Y la lluvia! También se la robaron, como todo en este país, en este continente.
La siguiente es mi parada. Al menos, después de todo, Peñablanca está un poco más verde que los años anteriores y eso me da un poco de ánimo. Un poco, que quede claro. ¡Paciencia! Ya mañana será el every other day y podrás tomar tu placebo para hacer tu vida más feliz.
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