Entradas

Mostrando entradas de junio, 2020

Agradecer

No sé por qué siempre tendemos a pegarnos en las cosas negativas más que en las positivas, casi peleando con nuestro propio cerebro que, por supervivencia, tiende a bloquear los malos momentos. Supervivencia, supervivencia, querer siempre seguir adelante y reconstruyéndonos de manera constante a fin de adaptarno a lo que se viene: esa incertidumbre que no es otra cosa que la vida misma. Y, en el fondo, esa inestabilidad tiene mucho de interesante.  Pararse en un momento y mirar hacia atrás, es, en el fondo, un acto de valentía. No sé si hablar de madurez, porque no sé si pueda asumir que sería un proceso que se logre alguna vez en la vida: tener todo "resuelto" es una utopía que es tan lejana que me parece, de momento, inalcanzable. De momento. Pero sí es siempre posible darse cuenta que muchas de nuestras experiencias son las que nos han hecho lo que somos hoy (para bien o para mal). Pero, siguiendo la lógica del primer párrafo, quiero pensar en que ha sido para bien.  Prefi...

Habitar.

"Empiezo a vivir de recuerdos, de imágenes iluminadas (quizás más de lo que en realidad fueron), abrazándome a sensaciones positivas que me provocan. En el fondo, me abrazo a la esperanza de que todo va a mejorar en algún momento". Hace un rato hice ese tweet y me pareció interesante transcribirlo, porque abrió en mí muchos pensamientos que parecen hacerme reflotar a ese antaño lejano-cercano-persistente. Antaño. Me he dado cuenta de esa extraña -y a veces, incontrolable- tendencia mía de recordar el pasado a cada rato, de querer revivir momentos o espacios que, simplemente, ya no pueden ser. No sé por qué, pero revivir, incluso, esas pequeñas angustias me resulta atractivo y pareciera darle un poco de sentido a mi existencia actual. ¿Por qué volvemos al pasado de manera constante? ¿Por qué no satisfacernos con el presente que nos conduce al futuro? Quizás sería más lógico enfocarse en caminar hacia adelante y no hacia atrás, pero vuelvo una y otra vez. Me gusta la ...

Gélido celeste

Hace tiempo que necesitaba un nuevo espacio para volver a escribir: anteriormente tuve otro blog por varios años, pero creo que hace bastante que ya he dejado de habitar ese espacio. La vida y las experiencias que tienes hacen que, inevitablemente, vayas cambiando. ¿Esa es la idea, no? Que pase el tiempo y sigas pensando lo mismo no tiene mucho sentido, es, más bien, un estancamiento que solo conduce a la inevitable putrefacción del agua que compone, en cantidades importantes, nuestro cuerpo y organismo. Gélido celeste no era el nombre original de esta propuesta y en eso debo ser sincero: pensé en hablar de la acidez con la cual hago -y disfruto- realizar algunos comentarios sobre ciertas situaciones a las cuales me enfrento; pensé en ser un mar inquieto, pese a que muchas veces me trato de plantear como "aguas calmas" que, en realidad no, no soy tan quieto, pues mi propio barco navega con temor a los icebergs profundos y destructivos capaces de hacer tambalear la estr...